jueves, 22 de abril de 2010

El juego es algo serio





Los humanos aprendemos mejor de otros humanos.
Andrew Meltzoff codirector del Instituto para el Aprendizaje de las Neurociencias de la Universidad de Washington decía "No estamos, como Robinson Crusoe en su isla, solos en un mundo que debemos entender”. El aprendizaje es un proceso que se basa en interacciones sociales. Según sus investigaciones, “las interacciones sociales son más importantes de lo que se piensa en el aprendizaje infantil, y los niños aprenden mejor cuando lo hacen de otros y con otros humanos.” Meltzoff., explica que el aprendizaje es bidireccional, "Podemos aprender qué hacer mirando a los demás, e incluso podemos comprender lo que piensa otra gente a través de sus acciones”.
Será con el juego, como el niño desarrolla habilidades para conocer su entorno, para comunicarse, para entender el mundo que le rodea, desarrollar su comportamiento y definitivamente desarrollar herramientas de aprendizaje adecuadas. Pero el juego, como no podría ser de otra manera, es más enriquecedor cuando es compartido, ya que está motivado por el placer.
La cuestión siguiente sería ¿Considera el juego como una inofensiva "pérdida de tiempo" propia de la infancia?, ¿Juega con su hijo?, ¿Cómo juega?, ¿Qué busca en el juego?. En ocasiones creo que los padres hacen demasiado hincapié en el juego academicista y nos olvidamos de las claves básicas del mismo, libre, espontáneo y no dirigido. La meta es el juego mismo, que satisface las necesidades afectivas en donde padres e hijos interactúan, compartiendo acciones.
El juego aporta el contexto ideal en el que poner en práctica las habilidades adquiridas, permite al niño participar en roles sociales y en el crear y resolver problemas complejos que le servirán para hacer frente a tareas desafiantes. Los niños con más juegos libres serán capaces de reconocer mejor las emociones y de controlarse.
Hay numerosos estudios que analizan el tiempo y las oportunidades para el juego en la vida del niño. El Dr. David Elkind, experto en psicología del desarrollo, estima que en los últimos veinte años los niños de las sociedades postindustriales han perdido unas 12 horas de juego a la semana, y de ellas, 8 horas de juego libre.
Aquí les dejo una entrevista de Andrew Meltzoff, muy interesante, sobre la importancia del juego en el aprendizaje a temprana edad.





3 comentarios:

  1. Que buena entrada Aral, y desde mi experiencia como madre, los mejores momentos de estar en familia es cuando se logra ese juego espontáneo.
    Besos

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  2. Te felicito por la entrada, tenes razon a travez del juego el niño aprende mucho mas y sobre todo sin darse cuenta, gracias por compartir, besos

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  3. Muy buena entrada! Cuando lo evaluaron a Salvador, me dijeron qe lo único importante que notaban es que el desarrollo del juego no es tan evolucionado como el resto, todavía no desarrolla un juego funcional ni mucho menos simbólico, y siempre es dirijido.
    Con Constantino me están enseñando a ayudarlo a que tenga iniciativa propia, para que pueda tener un juego menos dirijido.
    La realidad, es q lo mejor es cdo. juegan juntos. Qué suerte que son tan seguidos! :)

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