lunes, 19 de septiembre de 2011

Síndrome Alcohólico fetal/ Transtorno del espectro alcohólico fetal



     Existe evidencia clara sobre la capacidad del alcohol como agente que pueden aumentar la incidencia de las malformaciones congénitas, interrumpir o alterar el desarrollo del embrión en cualquiera de las etapas de gestación. Estos efectos producidos por la ingesta de alcohol durante la gestación es lo que se denomina de forma genérica Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF).

      Entre ellos el más frecuente el Síndrome Alcohólico Fetal (SAF) .El alcohol pasa fácilmente la barrera de la placenta y el embrión recibe una concentración muy alta del mismo, que no será capaz de eliminar de forma rápida permaneciendo en él durante más tiempo. Cuando una mujer embarazada bebe alcohol, su bebé también bebe. 
      Este es un síndrome silencioso y con demasiada frecuencia desapercibido. Hasta 1973 no se reconoció con factor de riesgo, pero es evidente que esta más presente de lo que pensamos, pues su incidencia en España es de 2 por 1000. Una de las mayores causas de alteración en el desarrollo del niño. 
      Para diagnosticar el SAF, actualmente han proliferado los sistemas, los de uso más extendido son los Criterios diagnósticos del Instituto de Medicina (IOM) de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. Se utilizan tres criterios : 
1. Características faciales anormales : Pliegue liso entre la nariz y la parte superior del labio (surco nasolabial sin marcas). Labio superior fino. Apariencia de ojos separados y de tamaño inferior a lo normal. Problemas del crecimiento. Cabeza de tamaño más pequeña de lo normal, (microcefalia). 
2. Problemas del sistema nervioso central: Deficiencias cognoscitivas. Retraso del lenguaje. Deficiencias en el funcionamiento ejecutivo, poca capacidad para organizar o planificar (alta frecuencia). Retrasos en el funcionamiento motor (destrezas motoras gruesas y finas). Problemas de atención o hiperactividad. Problemas conductuales-sociales, negativista-desafiante. Es frecuente la epilepsia.
3. El  consumo de alcohol durante el embarazo: Confirmar que hubo consumo de alcohol por la madre en el embarazo puede ayudar a tener un diagnóstico de síndrome alcohólico fetal más sólido. 

      Es muy frecuente que estos casos lleguen a los CDIATS, cursando como un retraso psicomotor: La mayoría de ellos, evidencian los trastornos al comenzar la escolaridad. 
      La intervención precoz es básica para el futuro desarrollo del niño. No sólo una intervención con él, sino también con la familia, a fin de poder ayudar a controlar variables contextuales y sociales derivadas de una posible persistencia en el consumo de alcohol. Por ello, desde aquí queremos recordar que es precisa una detección precoz, no sólo desde los servicios sanitarios sino también sociales.

El consumo de alcohol durante el embarazo es la causa evitable más común de importantes trastornos cognitivos en general y retraso mental en particular.
 


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